LOS MOREIRA


Vista previa Vista previa Como producto de la migración conformamos piezas de un crisol cultural. Echamos raices en estas tierrras y en ellas sentimientos, afectos, costumbres e ideas que perfilaron nuestras vidas.

Supimos de la distancia, la soledad, el desencuentro, así como de los momentos de compartir y felicidad.

Reencontrarnos, descubrirnos en cada instante puede ser un hermoso desafío.

lunes, 31 de marzo de 2014

Los encuentros familiares



La familia supo de espacios “iconos del compartir”. Verona la casa de “Las Tías”, fue uno de esos lugares. Manuelita, Blanquita, María Elena, hermanas de la abuela Castora tenían ese lugar que albergaba a toda la parentela.
Era atrás del Parque “Durandó” hoy tristemente llamado Rivera. También lo fue en menos medida una casa alquilada en playa Honda que aunque en Montevideo, funcionaba como una casa de balneario. En esos y otros tantos lugares que más adelante iremos recordando, la familia grande se encontraba, compartía y disfrutaba.


Chichi y Vasquito; Emilio y Rubencito

Del manuscrito “Caminando por la de vida” recojo el siguiente relato:
“En Verona siempre reina la alegría”
La camioneta Ford tipo furgón de color marrón del Coco, tenía a sus lados pintado logos de tabaco y cigarrillos. Dos puertas en su cabina y una doble puerta atrás que permitían ingresar a la caja cerrada.
Sin sus estantes, ni la carga de tabaco, quedaba espacio para entrar ocho personas de piernas arrolladas.
Los fines de semana que nos planteaban la ida a Verona eran de fiesta. Se trataba de visitar la casa de las tías viejas de papá que estaba en la calle con ese nombre, detrás del Parque Durando. Por aquellos días era como salir a “las afuera” de la ciudad, a pesar que estaba dentro de sus límites.
No sé si aquello era la sensación de unos niños o que el Montevideo mas aldeano de ese entonces nos hacía sentirlo así.
Un bolso con algo de ropa para cambiarnos algunas frutas y el viaje se iniciaba. Nuestras cabezas volaban desde que arrancaba la camioneta pensando trepar a los árboles, jugar con mis primos, ir al parque respirar ese aire puro en la presencia del lago y jugar al fútbol.
Cuando tomábamos Bvar. Artigas y luego Avda. Italia los cantos se empezaban a escuchar como una convocatoria al disfrute... “en Verona siempre reina la alegría,...en Verona siempre reina el buen humor...”

domingo, 23 de marzo de 2014



LOS VARONCITOS





En este caso quienes posaron como modelos son el Papá, sus hijos y yernos. Dando el aval a todos ellos está la madre y la abuela. De lejanos tiempos el machismo marcaba la cancha, enmarcado en un matriarcado.
 



 
Toto, Castora, Pascual, Salvador,
 Manuel,Coco, Raúl y Regina.




Cuando se ven santos marchar…


     El núcleo inicial Moreira-Alonso arrastraba sus creencias religiosas de sus lejanas tierras, es así que sus nuevos integrantes se iban iniciando en esas prácticas mas allá que algunos luego las abandonarían. Aquí vemos a tres de sus pequeños retoños con la indumentaria de la época.

   
                                                                                              Luisa, Toto y Coco